
Johann
Georg Leopold Mozart
(Augsburg, 1719 - Salzburg, 1787)
La imagen del
docto padre del hijo genial estuvo
hasta ahora determinada casi exclusivamente por
su función paterna. No obstante, hasta
aproximadamente 1759, cuando empezó a hacerse
notar el talento de su hijo, tenía una vida
propia, con reconocimiento y valoración de
su persona. No se le dieron facilidades al primer
músico de la ramificada familia Mozart, nacido
en Augsburg el 14 de noviembre de 1719 como hijo
del maestro encuadernador Johann Georg Mozart y
de Anna Maria, de soltera Sulzer. De 1727 a 1736
estudió en el instituto de orientación clásica
de San Salvador, regentado por los jesuitas. A
pesar de las excelentes notas finales no pudo
hacer uso de la posibilidad de ingresar en el
liceo. La muerte de su padre (1736) y la situación
económica de la madre, que tuvo que cuidar ocho
hijos, pueden haber sido la causa. Pero continúa
abierta la pregunta acerca de lo que hizo durante
todo un año en Augsburg hasta que quedó
inscrito el 26 de noviembre de 1737 en la
Universidad de Salzburg. Son enormemente
divergentes las hipótesis sobre los motivos que
le empujaron a Salzburg (y no a Dillingen o
Ingolstadt, por ejemplo). Puede que sea la más
verosímil aquélla según la cual acompañó al
hijo de la familia patricia Langenmantel, sirviéndole
como asistente.
Ya en 1739 fue bachiller en Lógica. El mismo año
fue expulsado de la Universidad, parece ser que
por insuficiente asistencia a clase. Se ganó la
vida haciendo de ayuda de cámara y músico al
servicio del conde Thurn-Valsassina. En 1743 se
convirtió, gracias a la intercesión de su
paisano (y profesor?) J.E. Eberlin, en el cuarto
violín de la Capilla de la Corte, en 1744
profesor de música de los muchachos de la
Capilla y segundo violín, en 1757 compositor de
la Corte y en 1763 vice-maestro de Capilla, con
lo que llegó al final de su trayectoria
profesional.
Su otra carrera iba unida a la
educación de sus hijos: Nannerl,
nacida en 1751, y Wolfgang (1756), ambos fruto de
su matrimonio con Anna Maria, de soltera Pertl. A
partir de ese momento todos los asuntos y
acciones de Leopold Mozart han de medirse con un
patrón diferente. Pero sólo se pueden
comprender si tenemos en cuenta las condicione de
vida que motivaron al alegre, jovial e incluso
entrañable Leopold Mozart, a quien solamente se
ve en su papel de padre, a defender su propia
piel. Las experiencias adquiridas, que le habían
vuelto desconfiado, fueron sin duda la causa de
su comportamiento pedagógico con respecto a su
hijo, al que deseaba proteger contra el
infortunio. Que este se fuera sustrayendo al
padre a partir de 1777 y, aún guardándole todo
el respeto le negara la obediencia, se debió a
incomprensiones mutuas. A pesar de las muchas
monografías, a pesar del Schwäbisches
Mozartbuch (Libro suabio de Mozart) de E.F.
Schmid (Lorch, 1948) y de la Leopold Mozart:
Dokumentation de Ludwig Wegele (Augsburg,
1969), aún falta mucho por decir. Sigue faltando
todavía un relato de la vida y obra de Leopold
Mozart que muestre un poco de luz en una vida
rodeada de misterios hasta su muerte en soledad (el
28 de mayo de 1787).
El documento válido hasta nuestros días sobre
las aptitudes pedagógicas de Leopold Mozart es
el Versuch einer gründlichen Violinschule
(Ensayo de un método avanzado de violín), (Augsburg,
1756, con ediciones y traducciones en holandés -1766-,
francés -1770- y ruso -1804-). Pero no nos deberíamos
dejar guiar sólo per eso, sino considerar su
labor artística aisladamente (sin establecer
comparaciones con la obra de su hijo): desde las
Sonate sei per chiesa e da camera a tre
(1740) hasta las sinfonías, conciertos, piezas
descriptivas y, sobre todo, de música religiosa
(entre otras: Litaniae de venerabili
sacramento). Este hombre de cultura
universal, que se ocupaba de Gottsched y Gellert
y leía las obras de Wieland, fue el mejor, por más
versado, interlocutor de su hijo (cartas
relativas al Idomeneo) hasta que
fueron distanciándose progresivamente.
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